¿Y si … la mamá no está?

¡Qué mal! Estás en el trabajo pensando en como irá «la cosa» por casa. Sobre todo si tienes algún peque malito. Como ha sido mi caso que Sofía estaba con amigdalitis.
Pero he aprendido una lección, si la mamá no está, no pasa nada.
Mis peques han estado alimentados, limpios, contentos, han asistido al colegio, también a sus actividades, igual como si hubiera estado yo. Apenas lo han notado, me habrán echado de menos, eso seguro, pero mientras he estado trabajando mis peques han estado muy bien.
No puedo hablar por todas las demás mamás, pero en mi caso ha sido así. Tengo suerte la verdad.
De todo esto saco una conclusión: No infravaloréis a los papás, porque cuando quieren se ponen las pilas rápido.
